
noviembre 2008 |






2DA SECCION
CULTURA
El fútbol como lugar de identidad
LIBROS
• Viajeros
• Antología de la Canción
Criolla
• Sin retorno |


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CULTURA
El fútbol como
lugar de identidad |
Por Sandra Pien |
| No
tiene lectores, tiene adeptos. Hace una literatura casi
para hombres, donde la trama dominante tiene como contexto
el fútbol. Pero no desde un lugar de poder, sino
como un tema que fue llenando espacios de identidad,
desde otros importantes que fueron quedando entre paréntesis.
En la huella de Cortázar, Soriano y Fontanarrosa,
ésta es la segunda novela de Sacheri. |
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| Como simples
humanos en conflicto, en la vida cotidiana. Y otros no tanto
en el imaginario colectivo, que hasta los considera dioses.
Se trata de hombres y futbolistas. Y alrededor de ellos, el
pasado, que vuelve a hacerse presente porque necesita equilibrarse,
saldarse, para cancelarse. En su segunda novela, Aráoz
y la verdad, de Editorial Alfaguara, Eduardo Sacheri construye
y proyecta una espléndida y chiquita historia que ocurre
en un pueblo imaginario. La búsqueda del personaje
central llamado Aráoz -porque podríamos inscribirla
en la categoría de road movie- comienza un lunes 5
de octubre y termina el sábado 10. Serán seis
días en los que Aráoz, mientras evoca imágenes
y emociones de su pasado, espera encontrar esa verdad que
está presente en el título, y tiene todo el
tiempo del mundo para hallarla, bah, seis interminables días,
que son casi como la eternidad consumida en escamoteos, mentiras
y juegos del gato y el ratón. Es que Aráoz se
había propuesto ir en busca de Perlassi, un ex futbolista
y legendario personaje de su infancia, que en el presente
difuso y perdido de ese pueblo a la manera de Macondo, es
el oculto dueño de la única estación
de servicio de allí.
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Eduardo Sacheri nació
en Castelar en 1967 y vive en Ituzaingo, provincia de
Buenos Aires. Es profesor y licenciado en Historia y ejerce
la docencia universitaria y secundaria. Comenzó
a escribir cuentos a mediados de la década del
‘90. Publicó los libros de relatos Esperándolo
a Tito y otros cuentos de fútbol (2000), Te conozco,
Mendizábal y otros cuentos (2001), Lo raro empezó
después, cuentos de fútbol y otros relatos
(2004) y Un viejo que se pone de pie y otros cuentos (2007).
Y desde hace un año está trabajando junto
a Juan José Campanella guionando su primera novela,
La pregunta de sus ojos, un policial con trasfondo romántico
que ya está siendo filmada por ese director y protagonizada
por Ricardo Darín y Soledad Villamil.
En un bar en Lambaré y Corrientes fue nuestra cita
para hablar de esta novela. Una mañana de primavera
y cara de pasión de lector, de profundidad en los
ojos, de estilo de buril obsesivo de la palabra, de que
le gusta escribir porque le gusta leer y, en definitiva
y por eso mismo, de finales de redención.
¿Por qué el fútbol?
Mirá, es un tema al cual yo voy con cuidado
pese a que se me conoce sobre todo como un autor de historias
futboleras. Precisamente, porque es un tema que me gusta,
me interesa y me cautiva, es que voy con tanto cuidado.
Y porque lo veo muy |
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bastardeado desde
lo masivo, y desde lo marquetinero y desde lo farandulero, es
que me cuido más todavía, ahora que ha crecido
tanto todo este asunto del fútbol como tema literario.
En ese sentido creo que mis últimos trabajos son más
cuidadosos que los primeros, me parece que cuando comencé
a escribir historias futboleras eran a lo mejor más espontáneas
y más directamente sentimentales.
Hay dos figuras importantes en la literatura argentina,
dos emergentes, dos puntas de iceberg en este tema del fútbol
que son Osvaldo Soriano y Roberto Fontanarrosa.
Claro, pero por detrás hemos venido en el otro
pelotón un montón de tipos -porque son sobre todo
varones los que escriben- con historias que tienen que ver con
fútbol. Aunque más que puntas de iceberg a ellos
los veo como una avanzada en el sentido de que son dos grandes
escritores. Punto seguido. Algunas de sus historias tienen que
ver con fútbol, que es como a mí me gusta leerlos,
como a mí me gusta leer en general. Porque ha habido
una gran explosión en los últimos años
de muchas historias, de muchos escritores, periodistas que escriben
sobre fútbol. Es como que el tema de por sí parece
garantizar su publicación, y en ese aluvión hay
de todo.
¿Y por qué creés que toma esta
relevancia el tema del fútbol?
Me parece que en los últimos veinte años
se han delimitado ciertas señas de identidad que otrora
eran muy fuertes. Identidades religiosas, barriales, laborales,
profesionales, patrióticas, políticas; como que
me parece que la generación de los que nacieron en los
´50 y los ´60, como es en mi caso, teníamos
identidades más fuertes; y me parece que eso tiende a
erosionarse, o ha tendido a perderse, o por lo menos, a debilitarse.
Y en este contexto, el fútbol, este fútbol tan
mediático y tan espectacular y tan presente en las tapas
de los diarios y en los canales, y en las radios y en todos
lados, ha venido a llenar parte de esos espacios, me parece.
No es algo que a mí me entusiasme; o sea, no lo describo
con alegría, es lo que hay. Y creo que tiene que ver
con eso.
Con lo que queda, tal vez resemantizado...
Sí, absolutamente, con lo que queda, y lleno
de otras cosas. Porque no es lo mismo el fútbol para
un tipo de 50 años que para un chico de 15. Hay una pintada
por ahí, por donde vivo, cerca de Morón, que siempre
que paso me llama la atención porque dice gallo -el Deportivo
Morón, que es un club del ascenso, al que le dicen el
gallo- dice “gallo: mi único héroe en este
lío”.
¡Qué tristeza!
Es tristísimo, sí; está tomado
de una letra de los Redondos. Pero claro, ¿cuál
es la ventaja para ese chico? Se aferra a algo que por otro
lado es tan etéreo y tan inmaterial que nunca va a haber
posibilidad de que lo traicione. Por supuesto que hay mucha
cosa material en juego en el fútbol, pero la heroicidad
para ese pibe reside en otro lado, mucho más etéreo,
y ahí es donde yo veo el tema de la identidad.  |
LIBROS
Viajeros /
GUSTAVO GIOVANOLI
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Editorial
Sudamericana
208 páginas
Son los testimonios de viajeros que visitaron la Argentina desde
1520 hasta hoy. Desde Antonio Pigafetta y Ulrico Schmidl, pasando
por Francis y John Drake, Charles Darwin, Richard Francis Burton,
Paul Groussac, William Henry Hudson, Georges Clemenceau, Ramón
Ortega y Gasset, Waldo Frank, Albert Einstein y hasta personajes
tan disímiles como el embajador Braden y el escritor
polaco Witold Gombrowicz. Y en el último capítulo,
las referencias a la crisis de 2001 y sus repercusiones en el
exterior, en las voces de Mario Vargas Llosa, Anne Kruger, Joseph
Stiglitz, Felipe González y Paul O’ Neill, entre
otros. El autor nació en Buenos Aires en 1959, es Lic.
en Letras UBA y navegó durante más de diez años
en buques de la marina mercante. Ha recibido varias distinciones
por su trabajo literario, entre ellas, la del Fondo Nacional
de las Artes. Es interesante saber como nos ven y nos miran.
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Antología
de la Canción Criolla / ANTONIO RODRÍGUEZ
VILLAR |
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Editorial
Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires
512 páginas En un importante trabajo de recopilación
y selección a cargo de Antonio Rodríguez Villar,
-Tonito para los amigos- quien es periodista, poeta, cantautor
y compositor, y además es miembro fundador y presidente
de la Academia Argentina del Folclore, y posee otras membrecías
en la Academia Argentina del Tango y en Sadaic, entre otras
instituciones. Esta obra incluye canciones de todas las regiones
del país, y están presentes todas las consideradas
tradicionales así como las de las nuevas generaciones.
El orden de las canciones es alfabético y el recopilador
incluye en cada texto la rigurosidad de verificación
de cada una de las letras, a las que se le suman comentarios
y anécdotas personales, así como fotos y algunas
breves menciones biográficas. Desde el índice
se disfrutan ya chacareras, zambas, gatos, milongas, estilos,
valses, tangos; desde Andrés Chazarreta a Atahualpa
Yupanqui. Uno lo va leyendo y ya comienza a recordar y cantar.
Un lujo lindo.
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Sin
retorno / EDUARDO MACHICOTE |
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Editorial
Vinciguerra
204 páginas
Machicote es un escritor que desafía al lector mientras
lo integra a su escritura.La mayoría de sus cuentos
tienen una caracterización fantástica, es decir,
integran la posibilidad de la antítesis entre lo real
y lo irreal en una nueva situación superadora, controlada
por leyes indomables a la estricta lógica y, por lo
tanto, muy seductoras. El autor, nacido en Buenos Aires en
1933, comparte la pasión de escribir con el ejercicio
de la docencia y el Derecho.Fue Secretario general del Instituto
del Tercer Mundo de la UBA y director pedagógico de
la Dirección Nacional de Educación Física.
En 1997 una selección de sus cuentos obtuvo el Premio
La Nación. Este libro ganó en 2000 en Venezuela
la “Bienal Latinoamericana de Literatura José
Rafael Pocaterra”. Luego de leer este corpus, uno adquiere
la certeza de que como, el título, no habrá
retorno; el lector -felicidad de la buena lectura de por medio-
no será el mismo. 
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