|
Se utilizó en múltiples variantes, tanto para transporte de personal, materiales diversos y como remolque de piezas de artillería. Las cajas de los modelos fueron abiertas y cerradas, y de distinto largo, de acuerdo a la función que cumplían. Muchos modelos se usaron como camiones para transporte de combustible y agua potable, a los que se cubría con un toldo, similar a los camiones de carga general, como camouflage.
La producción de los camiones de 2,5 ton. se realizó a través de cuatro marcas, los GMC con 562.750 unidades, Studebaker con 198.000 unidades, Internacional con 37.088 unidades y Reo con 22.204 unidades.
Camiones de todas estas marcas llegaron a la Argentina , en especial en los períodos que van del año 1946 a 1948, en donde se adquirió material en desuso del Ejército Británico, a precio de chatarra y por canje de productos agropecuarios. También se adquirieron a EEUU en la década del 50.
Estos modelos tenían tracción en todas las ruedas y doble eje trasero, lo que les permitía soportar las pesadas cargas que habitualmente transportaban.
En el uso local, los camiones conservaron un tiempo el color verde oliva de origen, con un sol dorado identificatorio a cada lado del vehículo. A partir de los años 50, muchos de ellos fueron repintados en un color verde amarronado.
Fueron el eje de la motorización de nuestro Ejército, hasta que en la década del 70 fueron reemplazados por los Reo, de origen estadounidense y por distintos modelos de camiones Mercedes Benz, muchos de ellos de producción nacional.
|