|
Una gran alegría
“Para mí fue una alegría muy grande. Además de cumplir con mis funciones voy a disfrutar del viaje, de la oportunidad de conocer el mundo mientras cumplo con las responsabilidades del trabajo. Será una grata experiencia”, dice Aranda. Ingresó a la Armada sin conocerla, pero con la motivación de poder desarrollar su profesión. “El trabajo no es rutinario. Es estar un tiempo en cada destino y hacer cosas diferentes dentro de la misma carrera. Aquí me di cuenta de que me gusta navegar. Al principio, mi familia no lo entendía, pero siempre me apoyó y ahora conoce la institución a través mío y de mis experiencias.” Su madre, tres hermanas y cuatro sobrinos aún viven en Paraná. “Voy un fin de semana cada 15 días. Extraño mis afectos, mi familia y mis amigos.”
La fragata, más cerca de casa.
El buque escuela de la Armada, fragata ARA “Libertad”, navega rumbo a Santo Domingo, capital de la República Dominicana, en su viaje de regreso a Argentina. Dejó atrás Boston (Estados Unidos) el pasado 13 de julio, el sexto puerto extranjero que visitó desde que zarpó el 12 de abril del Apostadero Naval Buenos Aires para realizar su 40º viaje de instrucción con guardiamarinas en comisión de la Escuela Naval Militar a bordo. Antes, la fragata visitó Dublín, capital de Irlanda, tierra natal del almirante Guillermo Brown, máximo prócer naval argentino. Allí permaneció durante seis días. También visitó los puertos de Ámsterdam, La Coruña, Tenerife y Salvador de Bahía. El comandante de la fragata “Libertad”, capitán de navío Horacio Nadale, prevé arribar a Santo Domingo el jueves. Allí estará tres días antes de iniciar su derrotero hacia Fortaleza, Brasil, el anteúltimo puerto extranjero del itinerario del buque escuela. La culminación de la travesía será en la Rada de La Plata y está prevista para el 29 de agosto.  |