Ya en 1920, con el grado de Coronel, Mosconi, es designado Director del Servicio de Aeronáutica del Ejército. La aviación evolucionó rápidamente, generando la necesaria disciplina, adiestramiento y preparación que permitieron un arma moderna conforme a las experiencias obtenidas en la Primera Guerra Mundial. Esta gestión de Mosconi puso a la aviación militar en un lugar preponderante en América Latina.
“Hay certidumbre de que las guerras futuras serán ganadas por los que dominen los aires. No basta ya el predominio de las fuerzas terrestres para garantizar la vida de las naciones ni asegurar el cumplimiento de las aspiraciones de los pueblos…”
Mosconi no descuidó el desarrollo de la aviación civil, por el contrario, le otorgó una gran importancia: “Ella está destinada a producir un intensa ampliación de los servicios de comunicaciones reduciendo considerablemente las distancias y facilitando las relaciones comerciales. Ella constituirá la flota de reserva aérea de las fuerzas nacionales, pronta a movilizarse cuando las circunstancias lo requieran”, declaró.
En 1922, se presenta un obstáculo inesperado cuando Mosconi, como cierre del año militar, organiza diversos raids aéreos. La empresa extranjera, la única que expendía aeronafta en el país, se negó a suministrarla sin no se hacía el “pago al contado”.
Por esta razón Mosconi decidió trasladarse a Buenos Aires, dispuesto a entrevistarse con las autoridades de la empresa, entendiendo que todo era producto de un mal entendido de los empleados. En el encuentro argumentó que el Servicio Aeronáutico del Ejército no debía un solo centavo a su compañía, que se trataba de una repartición militar solvente y dependiente del Ministerio de Guerra. Sin embargo, de nada sirvió la observación de Mosconi, el Gerente se cerró en la práctica comercial de la empresa, sin importarle el perfil del indignado del cliente.
El 19 Octubre de 1922, Enrique Moscóni, fue designado Director de Yacimientos Petrolíferos Fiscales. La situación de las explotaciones petrolíferas era deficiente y deficitaria.
Luego de un minucioso estudio del estado general de la administración, Mosconi, concibe dos etapas. La primera, la de la siembra, de la creación, la de erigir YPF como una empresa de vanguardia, en síntesis, reestructurarla. La segunda etapa, la considera como una guerra de motores, el motor mueve industrias, el transporte mueve el progreso en la paz y para eso se necesita el petróleo. YPF era uno de los pilares para el desarrollo nacional, y en particular para el industrial.
Mosconi organizó YPF bajo la estructura militar, tratando brindar a miles de operarios una fuente de trabajo digna y salubre. Él no sólo quería hombres que extraigan el petróleo, para él “la cuestión del petróleo es también una cuestión de educación”.
Se capacitaron técnicos en el extranjero y en la Argentina. En 1925, con la aprobación del ministro de Educación, comenzaron a formarse los primeros técnicos secundarios con orientación en Geología, Minería y Destilación en el colegio Industrial de la Nación , actual Colegio Otto Krausse, y en la Escuela de Minas de San Juan.
El impacto de esta empresa estatal, sobre la economía y desarrollo, puede valorarse en múltiples aspectos. Entre estos se puede destacar: La mejora de la competitividad de regiones periféricas del país gracias al precio uniforme de combustibles y otros derivados del petróleo. El montaje de una adecuada infraestructura de transporte permitió la difusión del petróleo y sus derivados como sucedáneo del carbón mineral proveniente del extranjero. Por último, YPF se transformó en un modelo de empresa nacional estatal, cuya eficiencia permitía evitar los abusos y prácticas monopólicas u oligopólicas que empresas extranjeras acostumbraban aplicar en Centro y Sud América.
El Grl Mosconi libró una batalla en la que no hizo uso del acero de su espada, sino de una capacidad de visión y organización, que combinado con un patriotismo permitió que hiciera de YPF una bandera de soberanía.
Con el petróleo, produjo una de las victorias más claras y ejemplares sobre los intentos de capitales hegemónicos de dominar el libre albedrío de una nación.
El Grl Mosconi falleció el 4 de junio de 1940. Perdura en sus obras, en quienes lo sucedieron y la expandieron a otros campos, y por sobre todas las cosas en la memoria de los habitantes de esta Nación, que lo llevan como ejemplo de que y cómo se debe obrar.  |